viernes, 3 de julio de 2015

Las tics en la Investigacion educativa.



Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación y la Investigación Educativa. Prof Rafael Fernandez.


 1. La Sociedad de la Información y la Investigación Educativa

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), entendidas como el conjunto convergente de tecnologías de la microelec­trónica, la informática (máquinas y software), las telecomunicaciones y la optoelectrónica, (Castell, 2000) están produciendo un auténtica revolu­ción en toda la vida del ser humano, una revolución que se enmarca en un conjunto más amplio de cambios en nuestra sociedad y se concreta en una denominación: la sociedad de la información.
 Nos hallamos en el momento del nacimiento de una nueva socie­dad, a la que Castell (2000) denomina la «sociedad red», que nace de una auténtica revolución, en palabras del mismo autor, centrada en las tecnologías de la información, que están transformando aceleradamente las bases de nuestra sociedad (Bangemann, 1994). Ante esta nueva realidad no cabe la indiferencia y, frente a posiciones que postulan que la nueva sociedad asentada en las nuevas tecnologías va a comportar la panacea, la solución de todos los males (Negroponte, 1995) y otras que sólo ven amenazas (Postman, 1994; Stoll, 1990), como expertos en educa­ción y educadores debemos ser críticos y analizar los porqués, las posibili­dades y las limitaciones.

            Las redes informáticas constituyen, de entre todas las novedades en materia de tecnologías de la información y la comunicación, uno de los desarrollos más espectaculares de este siglo. Internet es la mayor red de ordenadores del planeta (Adell, 1998). En realidad, no es tanto una red como una red de redes, una red de varias decenas de miles de redes locales y de área amplia interconectadas (interconexión: «Internet» en inglés) entre sí y que permiten compartir información, recursos y servicios. Para ello utiliza unos protocolos o acuerdos de comunicación entre ordenadores que permiten comunicarse sin restricciones (Bartolomé, 1999)
 Para hacerse una idea de las proporciones del fenómeno y del cre­cimiento espectacular de Internet basta con los siguientes números: en 1988 se estimaban unos 28.000 ordenadores conectados a Internet. A finales de 1995 se habían convertido en 9 millones; a finales de 2000 en 350 millones; a mediados de 2001 se calculaba que habría alrededor de 700 millones de ordenadores conectados, y entre 2005-2007 se estimaba que llegarían a 2.000 millones como mínimo (Castells, 2000b). Se trata, pues, de un fenómeno de carácter universal aunque es cierto que hay zonas en el mundo todavía muy desconectadas.
 Esta nueva sociedad, la «sociedad de la información», se caracteriza principalmente por la influencia en los diversos ámbitos sociales, econó­micos, políticos, educativos, etc. de las innovaciones tecnológicas que se producen de forma constante y veloz, y que han propiciado el fenómeno de globalización. Las dimensiones fundamentales de la globalización son para Castells (2000a):

         Economía global.
         Transformación del trabajo y del empleo.
         Transnacionalización de las actividades de ocio y cultura.
         Trabajo colaborativo.
         Pérdida de soberanía de los Estados a favor de su integración en bloques económicos y políticos.
         Nuevos modelos educativos y nuevas necesidades de forma­ción.
 En general se puede decir que la globalización, en relación a la información, tiene aspectos positivos como son:

         Favorece la libertad de expresión de los ciudadanos.
         Gran movilidad de la información.
         Gran cantidad de información que se puede adquirir, proce­sar y transmitir muy rápido.
         Permite estar más informados de lo que sucede en el mundo.
         Internet es un medio fundamental de transmisión de informa­ción.
         Interacción que se puede establecer con otros a través de la red, etc.

«Gracias al acceso a distancia a los catálogos de las bibliotecas, a la edición electrónica y a la transmisión de documentos... la biblioteca vir­tual se encuentra en la oficina, en la clase o en el domicilio del usuario» (Dykstra, 1997). Hasta acercarnos al mito de la «aldea global» a través de las autopistas de la información...
 Los aspectos negativos se relacionan con las desigualdades sociales en el acceso a la información, la concentración del poder a través de la concentración de los medios, la dificultad de seleccionar la información.

La sociedad de la información supone la necesidad de formación permanente y la priorización del objetivo «aprender a aprender». Reclama una educación que permita la formación a lo largo la vida, esto es la educación deberá asentar las bases en conocimientos y destrezas que permitan pasar de la sociedad de la información a la sociedad del cono­cimiento y a la sociedad de la inteligencia (Marina, 1999).

Con los nuevos medios tecnológicos se puede acceder a gran cantidad de información a través de redes interconectadas a nivel global o mundial. Las características de estas redes de información (inmateriali­dad, interactividad, instantaneidad, múltiples códigos, interconexión, ele­vados parámetros de calidad de imagen y sonido, digitalización, diversi­dad de contenidos, influencia sobre los procesos mentales), que permiten el acceso a cantidades ingentes de información y la comunicación tanto entre personas como entre grupos, hacen que la obtención de información y la adquisición del conocimiento adquieran una nueva dimensión.


2. Información y conocimiento: una distinción necesaria

La necesidad de disponer de información con rapidez y precisión, obliga a la comunidad científica a desarrollar nuevas tecnologías que permitan el tratamiento y manejo de grandes cantidades de información y el desarrollo de redes de comunicación capaces de transportarla... La producción informativa (explosión documental) y el ambiente científico que aquella promueve, obliga a disponer de una infraestructura de información capaz de cubrir una enorme población de usuarios... Al no disponer estos de tiempo ni de las herramientas adecuadas, la enorme cantidad de información circulante está produciendo estrés informativo y, a la postre, desinformación (Sáez Alonso, 1998). Se precisan, pues, estrategias para la búsqueda, la selección y valoración de la información disponible.
 Debemos tener muy presente que la información no es cono­cimiento, es el sustrato, la materia prima, necesaria pero no suficiente, y es la educación la que transforma la información en conocimiento. Se trata de arbitrar los medios pedagógicos necesarios para pasar de la «sociedad de la información» a la «sociedad del conocimiento», o, si se quiere, lograr que la «sociedad de la información» se traduzca en «sociedad del aprendizaje» y en «sociedad de la inteligencia».
 Por tanto, interesa distinguir el concepto de «información» de lo que se puede entender por «conocimiento». Así, el término información alude a cualquier expresión verbal, numérica, gráfica o de otro tipo que posee un significado determinado dentro de un contexto concreto, y cuyo último objetivo es comunicar algo.
 El «conocimiento» se podría definir como la capacidad para actuar, a partir de una cierta información, y como consecuencia de la capacidad de comprender e interpretar la naturaleza de algo y la aplicación de ciertas habilidades o capacidades complementarias. En este sentido, úni­ca­mente se puede hablar de aprendizaje cuando hemos interiorizado la información nueva a nuestras estructuras mentales, adquiriendo con ello nuevos conocimientos.
 Desde el punto de vista organizativo, estas inquietudes se enmarcan en el denominado Paradigma de la Gestión del Conocimiento. La gestión del conocimiento busca la optimización en los procesos de creación del conocimiento y su aplicación en circunstancias concretas.

El acceso a la información es una condición necesaria, pero no suficiente para que se produzca el conocimiento, esto es para aprender. La información tiene un carácter volátil. Para estar al día se requiere una renovación y actualización permanentes e intentar acceder a esa información desde esquemas organizados que nos proporcionan las estrategias de documentación.
 La documentación es la recolección, almacenamiento, clasificación, selección, difusión y utilización de todos los tipos de información (Moreno, 1995, 145). La documentación científica es «la recopilación exhaustiva y tratamiento analítico de la información para dar a conocer, mediante sistemas automatizados, los progresos de la ciencia y de la técnica» (Martínez de Sousa, 1989, 238).
 Las condiciones para la adquisición del conocimiento se funda­mentan en un principio: saber documentarse y que esta documentación sea fiable, actual y disponible al instante. Una de las primeras necesidades del investigador es saber que información existe, donde está y cómo acceder a ella: sobrevivir a la dificultad de la «babelografía» requiere formarse en el manejo de las fuentes bibliográficas.
 En estos procesos de búsqueda de información en las redes es necesario delimitar con la mayor precisión posible aquello que buscamos y planificar la búsqueda haciéndonos preguntas como:

      ¿Para qué necesito la información?,
      ¿De cuánto tiempo dispongo para buscar?
      ¿A qué fuentes de información pertinentes puedo tener acceso?
      ¿Qué contenido deberá tener esa información?
      ¿Cuáles son los instrumentos de búsqueda de que dispongo?...

En segundo lugar, se deberán establecer mecanismos de supervisión y valoración, cuestionándonos:

      ¿Cómo sabré que la búsqueda es fructífera?,
      ¿Cómo sabré que lo hallado es lo que buscaba?
      ¿Qué criterios utilizaré para seleccionar la información?.

Esta última pregunta significa valorar el rigor y la fiabilidad de la in­formación hallada, lo que acaba siendo la clave para la selección de la información. En el cuadro 2 se presenta un listado de criterios relevantes en la selección de la información.

Calidad del contenido del documento
-          Objetividad de la información
-          Tono, estilo, vocabulario, ortografía, gramática,
-          Organización y estructura de la información
-          Facilidad de lectura y comprensión
-          Estética, originalidad y creatividad
-          Enlaces operativos y pertinentes
-          Opciones de búsqueda y facilidad de navegación
Rigor, credibilidad y fiabilidad de la información
-          Autor o productor               
-          Acceso a la dirección electrónica del autor
-          Contenido contrastable
-          Frecuencia de actualización
-          Actualidad temática
-          Frecuencia de consultas
-          Seguridad del sistema
Ajuste al tópico de la búsqueda
-          Facilidad de acceso a la información
-          Orden en la presentación de la información
-          Integridad y profundidad de la información
En la actualidad, se están realizando numerosos estudios tanto en lo que se refiere a las competencias básicas de los ciudadanos o alfabe­tización digital (Pere Marqués, 2003) como a las competencias más especí­ficas que deberían adquirir los profesores para favorecer los procesos de integración de las nuevas tecnologías en las aulas y contribuir de forma clara a los procesos de innovación y cambio educativo (Suárez y otros, 2002).
Para que nos hagamos una idea, en relación con la alfabetización digital (Marqués, 2003) , se han identificado 39 competencias básicas en TIC agrupadas en 11 dimensiones:
            1) Conocimiento de los sistemas informáticos (hardware, redes,     software)
            2) Uso del sistema operativo
            3) Búsqueda y selección de información a través de Internet
-          Disponer de criterios para evaluar la fiabilidad de la información que se encuentra.
-          Uso básico de los navegadores: navegar por Internet (almacenar, recuperar, e imprimir información).
-          Utilizar los «buscadores» para localizar información específica en Internet.
-          Tener claro el objetivo de búsqueda y navegar en itinerarios relevantes para el trabajo que se desea realizar (no navegar sin rumbo).
            4) Comunicación interpersonal y trabajo colaborativo en redes
-          Enviar y recibir mensajes de correo electrónico, organizar la libreta de direcciones y saber adjuntar archivos.
-          Usar responsablemente las TIC como medio de comunicación interpersonal en grupos (chats, foros…).
            5) Procesamiento de textos
            6) Tratamiento de la imagen
            7) Utilización de la hoja de cálculo
            8) Uso de una base de datos
            9) Entretenimiento y aprendizaje con las TIC
            10) Telegestiones
            11) Actitudes generales ante las TIC
-          Desarrollar una actitud abierta y crítica ante las nuevas tecnologías (contenidos, entretenimiento…)
-          Estar predispuesto al aprendizaje continuo y a la actualización permanente.
-          Evitar el acceso a información conflictiva y/o ilegal.
-          Actuar con prudencia en las nuevas tecnologías (procedencia de mensajes, archivos críticos)
Dentro de unos pocos años, las personas que no tengan estas competencias básicas en TIC, y muy especialmente quienes no sepan LEER a través de las fuentes de información digitales (canales de TV, mediatecas «a la carta», ciberbibliotecas e Internet en general), ESCRIBIR con los editores informáticos y COMUNICARSE a través de los canales telemáticos, se considerarán analfabetas, y estarán de hecho en franca desventaja para desenvolverse en la sociedad. Por ello, más allá de la labor que las instituciones escolares realizan con los más jóvenes, la alfabetización digital de los ciudadanos de todas las edades se está convirtiendo en un importante reto social contra esta nueva forma de marginación cultural que sólo podrá superarse con la participación de todos los estamentos políticos y sociales.
Respecto a la formación del profesor en TIC o si se prefiere respecto a la formación del profesor-investigador, pues al hablar de investigación también incluimos la investigación que se realiza en el aula y que debe ser el soporte de todos los procesos de innovación que allí se llevan a cabo, debe tener por objeto atender a los cambios que se producen en el rol del profesor en la sociedad de la información y brindarle el apoyo y la preparación necesaria para que pueda adaptarse a los nuevos retos que se le plantean.
 En la enseñanza tradicional el papel del profesor era principalmente el de transmisor de los conocimientos; con la integración de las TIC, este papel cambia al de facilitador, guía y tutor de los procesos de aprendizaje de sus alumnos, propiciando la adquisición de hábitos y destrezas para la búsqueda, selección y tratamiento de la información. El profesor deberá diseñar situaciones instruccionales que den respuesta a las necesidades de sus alumnos, implementando sistemas de tutorización y seguimiento del proceso de aprendizaje (Cabero, 1996).
El profesor debe conocer las TIC, aprender a manejarlas, conocer sus potencialidades como instrumento pedagógico y saber cómo seleccionar las más convenientes, cómo introducirlas en el aula y para qué y cómo evaluar su uso.
 Esta formación debe atender, asimismo, a dar respuesta a las dudas o reticencias por parte del profesorado en cuanto a la integración de las TIC, analizando cuestiones relativas a:
 Pérdida en el control del proceso educativo (los docentes tienen reservas en cuanto a la posibilidad de perder el control del proceso educativo al dejar más autonomía y libertad al alumno)

 2.1. Internet y las comunidades de aprendizaje e investigación

 Estas necesidades que han ido surgiendo en distintos ámbitos, inicialmente en el académico y posteriormente en el comercial y doméstico, están pudiendo ser satisfechas gracias a la rápida evolución de los diversos componentes tecnológicos de los ordenadores, tanto de hardware como de software (Carballar, 1995; Romiszowski y Mason, 1996; Ali y Ganuza, 1996; García Pinado, 1998; Marqués, 2000):

-     El aumento de la potencia en la capacidad de almacenar información y en la capacidad de procesarla

-          El proceso de digitalización para el enriquecimiento y diversificación del material almacenado: texto, sonido, imágenes y su integración en nuevas estructuras mediáticas

-          La disposición de aparatos y programas, cada vez con mayor capacidad interactiva y más posibilidades de personalización y obtención de servicios bajo demanda.

Este cambio, que condiciona las tareas a realizar por los investiga­dores, se basa en el uso cada vez más generalizado de las telecomu­nicaciones, y más en concreto en las redes de ordenadores, lo que se denomina «Autopista de la Información». Ejemplos de redes importantes serían INTERNET y EARN/BITNET.
Estos nuevos soportes de información, como Internet o los discos ópticos, más allá de sus peculiaridades técnicas, generan una gran inno­vación comunicativa, aportando un lenguaje propio, unos códigos específicos orientados a generar modalidades de comunicación alternati­vas (hipertextos, multimedias, hipermedias), aunando la multimedialidad y la interactividad, de modo que los usuarios de los materiales digitales adoptan roles activos a la hora de acceder a los documentos, seleccionando la información y las rutas de navegación en función de intereses propios, e incluso, eligiendo distintos tipos de configuración de la interfaz para hacerla más amigable en función de sus gustos personales (Landow, 1992).
 Entre los nuevos soportes, destaca sin duda, la existencia de la red de redes, Internet, como gran base de datos que nos permite tanto acceder a la información como publicar nuestras propias aportaciones. Así, el ciberespacio, como lugar virtual, que no real, en el que se sitúa la in­formación, se convierte en el máximo exponente de la comunidad científica global. Se generan expectativas de que todo está en Internet, el problema es acceder o encontrar la información que se desea y, en este sentido, defendemos la necesidad de dotar a los investigadores de estrategias de búsqueda y selección de la información: «La ciberpedagogía es un territorio de información, un mar de información, por donde navega un nuevo pueblo, los investigadores de la educación, navegantes virtuales que intercambian conocimiento de costa a costa. Es un territorio imaginario, virtual, pero no fantasioso...». (Sáez Alonso, 1998, 92).
Los trabajos de investigación realizados sobre las estrategias que utilizan los usuarios de la red cuando desean buscar información ponen de manifiesto que es más importante el hecho de ser estratégico en la búsqueda de información que poseer amplios conocimientos acerca de los medios informáticos y las herramientas de búsqueda (Fuentes, 2001).

Internet se ha convertido, en opinión de algunos, en una «bestia desbocada» en la que la fragmentación y multiplicación del espacio comunicativo se eleva a límites increíbles: cantidades ilimitadas de información al alcance de todos, con escasas pero significativas barreras: el idioma y la capacidad de selección sobre esa masa informativa.
 ¿Qué dificultades y peligros ofrece el uso de Internet?

         Internet llega a todos los países pero no a todas las personas, aumenta las diferencias entre personas, regiones y países en vez de reducirlas.

         Si todo está en la pantalla, sin movernos de casa, pueden aparecer problemas de socialización, se puede perder el contacto social directo.

         Internet es un medio para la información pero también para la desinformación; no se distingue la información contrastada, valorada y fiable de la información falsa. Existe la posibilidad de manipular la información y difundir bulos (libertad de expresión o libertinaje), se puede hacer un uso irresponsable del medio que nos llevaría a la necesidad de regular las informaciones
 De forma esquemática, podemos adelantar que la telemática aporta a la educación (docencia e investigación) algunas posibilidades como:

-          Favorecer la aproximación de los «laboratorios de investigación» a la sociedad (conocer el mundo real)
-          Combatir el aislamiento de muchos laboratorios
-          Facilitar la formación del investigador
-          Desarrollar tareas de comunicación permitiendo el acceso a la información y el intercambio de la misma (bases de datos, foros temáticos, páginas web...)
-          Favorecer la interdisciplinariedad y la globalización
-          Facilitar el acceso a la información
-          Favorecer la investigación colaborativa.
 3. El apoyo de las Nuevas Tecnologías al proceso de Investigación
 La informática y telemática se ha convertido en un elemento tecnológico básico dentro de la instrumentación metodológica de la investigación; los usos más evidentes del ordenador conectado a la red, comentados desde las distintas fases del proceso de investigación serían:

-     Planificación de la investigación:

           Tareas iniciales de documentación y revisión de la            literatura
           Intercambio y comunicación en el seno de la         comunidad científica: contacto con autores                   relevantes en el campo de estudio, acceso a redes        nacionales e internacionales de comunicación;        planteamiento de dudas relativas a la investigación;     realización de proyectos conjuntos entre distintas        universidades, etc.

-          Instrumento de recogida de información (aplicación de cuestionarios y procesamiento de las respuestas)

-          Análisis de datos

-          Aportaciones de carácter secundario:
         Elaboración de presupuestos y control de gastos
         Preparación de proyectos
         Redacción y difusión del informe

3.1. Organización de la investigación: La búsqueda de información y el planteamiento del problema de investigación

Las redes como medios para el acceso a la información y la organización de la actividad investigadora

            Las redes son un conjunto de máquinas conectadas por un conjunto de cables; una red social es un conjunto de personas conectadas por un conjunto de relaciones sociales (amistad, trabajo, petición de información,...). Las personas pueden construir relaciones personales y normas sociales que son completamente reales y significativas para sus miembros en entornos de comunicación mediada por ordenador (Adell,1998). Es posible constituir auténticas comunidades virtuales para producir bienes colectivos, permitiendo a la gente comunicarse a bajo coste, ayudándose mutuamente, intercambiando ideas y experiencias, coordinando sus actividades y proporcionando la clase de identidad y los sentimientos de pertenencia al grupo que se encuentran en comunidades en las que las relaciones son cara-a-cara (Garton, Haythornthwaite y Wellman, 1997).

1 comentario:

  1. CONJUNTOS DE ENSEÑANZAS IMPORTANTES PARA EL DESARROLLO INTELECTUAL, HAY QUE CREER EN ESTA NUEVA HERRAMIENTA. PERO DE VERDAD.

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